A veces los acontecimientos del día se empeñan en llevarte la contraria, a veces resulta que el día es positivo a pesar de que estés hecho unos zorros, a veces vas a vender y te dicen que te compran antes de que tú ofrezcas, y te compran más de lo que pensabas vender, y a veces una palabra hace que encuentres la solución a un problema que llevas meses cavilando como solucionar, encuentras la pieza que le faltaba al puzle, descubres la piedra angular que sostendrá tu idea...
Hoy ha sido ese día, hoy me voy a la cama con una sonrisa. Cansado pero sonriente... y poniendo a todo volumen esta canción (que es para lo que se ideó la misma y sin lo cual carece de sentido)
Si ves un coche cuyas puertas retumban con este ritmo... probablemente sea yo... sintiendo que nací para estar vivo... y para disfrutarlo!
según mi amplia experiencia con las matemáticas (y según certifica la calculadora) 99+1=100, y esta perogrullada quiere decir que éste es mi post número 100.
Hace algunos meses decidí abrir una puerta hacia dentro, hacia mí. Esa puerta tiene una dirección, y tiene nombre. No tiene timbre y todo el que quiere puede entrar y ver, cotillear y recrearse. Esta puerta da acceso a todo lo que se me ocurre escribir. Ni más, ni menos. Solo lo que yo considere que es válido y merecedero de aparecer lo hará, ni más ni menos.
Las cosas que aquí aparecen no tienen más orden ni sentido que el que se me ocurra. Siempre he huído de las etiquetas, por más que acabe siendo etiquetado.
No es un blog sobre un diario (a pesar de que cuente cosas que me pasan), no es un blog sobre música (a pesar de que siempre que puedo ponga algo de música), no es un blog de fotografía (a pesar de que me encante poner las fotos que hago)... no es nada de eso, y es de todo a la vez.
No me considero conocedor en profundidad sobre ningún tema como para dedicar el blog a una cosa en concreto. Por no conocer, no me conozco a mí mismo lo suficiente como para ver reflejadas las cosas que hago y me pasan en un formato de diario.
Empecé de forma completamente clandestina. Nadie sabía que yo escribía un blog. Mis amigos tardaron más de un mes en saberlo, y no todos lo saben. Mi familia igual, lo saben pocos, y tardaron en saberlo. Y es que no es un escaparate al público de mí. Es una compilación de cosas que me gustan en algún determinado momento.
Solo quiero que entre el que sienta curiosidad por algo que haya escrito, o el que haya entrado con anterioridad y le haya gustado lo que puse, o el que quiera saber algo de mí y mis andanzas.
Mi egoblog queda saciado con eso. No quiero más.
Hace 99 blogs decidí dar un paso adelante, y éste es el número 100...
...que las cosas suceden cuando suceden porque si, porque hay algo o alguien que deciden que determinadas cosas llegarán cuando toquen, no cuando crees que deberían de llegar.
A veces creo en un cierto determinismo, o fatalismo, en el sentido de que parece que muchas veces las cosas suceden no porque las hagamos suceder, sino porque toca que sucedan en ese momento.
A veces creo que si repetí COU fue porque así conocería a algunos amigos... que siguen siéndolo.
A veces creo que si cambién la matriculación de una carrera a otra fué porque conocería así a gente que ha significado mucho en mi vida... y algunos de ellos que siguen siendo muy importantes en ella.
A veces creo que si no acabé la carrera universitaria fue porque al alargar el tiempo se quedó libre el puesto de trabajo en el que inicié mi carrera profesional... y en el que sigo trabajando muy a gusto.
A veces creo que si la relación con ella terminó es porque la situación se habría hecho insostenible de seguir así... y, a la postre, ha sido mejor por ahorrarme un dolor que podría haber sido peor o más duradero, y porque hay alguien ahí fuera que es para mí, y yo para ella.
A veces creo que si no me metí en compro-piso ha sido para librarme de la crisis económica e inmobiliaria mezclada con mis propios altibajos financieros... y ahora puedo dormir tranquilo por las noches sin soñar con el euribor.
A veces creo que si no descanso lo suficiente y escribo tarde por la noche, es porque estas tonterías no me surgirían estando fresco y sereno... y perdería espontaneidad.
A veces pienso que todo pasado fue mejor si había música como la de los China Crisis y ahora domina el chunda-chunda... pero entonces recuerdo que tengo el youtube... y la buena música vuelve...
A veces pienso que debería ir a acostarme, que mañana tengo una reunión importante por la mañana... entonces me hago caso... y os digo buenas noches.
Todos dicen que los países mediterráneos tienen habitantes muy ruidosos (no se por qué, pero no me gusta esa expresión en absoluto, puede que porque yo esté en el Atlántico... No entiendo la actual moda del Mediterraneocentrismo -si, el palabro es mío-). De entre ellos siempre se dice que, si hay un grupo de personas armando escándalo en una calle, serán españoles. Reconozco que yo soy uno de esos que, entre amigos, es indudablemente escandaloso. Pero dudo, muy mucho, que ese tipo de ruido sea catalogado como "arte", más bien será un tipo de contaminación atmosférica, que molesta a muchos, sobre todo cuando esos muchos no participan en la conversación originaria del ruido... Pero hoy quiero referirme a un grupo de música electrónica al que ha he mencionado anteriormente. Son los Art of Noise, un grupo que se basa más en lo que son capaces de emitir los samplers y sintetizadores, que en lo que se entiende comunmente como música. Hoy quiero poner aquí un video cuya música os sonará a algunos, sin saber de donde viene ese recuerdo, y es que esta canción se ha usado muchas veces como banda sonora... Y es que todos recordamos algunos Moments in love...
Por si alguien no lo sabe, Madrid es la mayor urbe de este país llamado España, donde se concentra bastante del poder político y económico. Para mí, habitante de una ciudad pequeña, Madrid me asusta y me atrae a pares iguales (quizás más de lo primero que de lo segundo). Las ciudades grandes contienen enormes masas de gente moviéndose, y eso me marea, no estoy acostumbrado a tales proporciones. Recuerdo que eso me pasaba en Málaga cuando era pequeño e iba con mis padres al Corte Inglés. Había tanta gente que me mareaba... vamos, que no me van las multitudes! Recuerdo que la primera vez (de las tres que he estado, sin contar escalas en Barajas) en Madrid fue la que más me gustó. No en vano era mi viaje de fin de curso en 8º de EGB... hace muchos... muchos años. Los profesores nos dejaron pasear solos por la Plaza Mayor y alrededores... ir a cenar a una hamburguesería (Burguer King, aun lo recuerdo, especialmente el batido que me tomé allí...). Era la primera vez que hacía tantas cosas "por mi cuenta"! y acompañado de amigos... Vi Madrid (lo poco que vi) con ojos de niño, asombrándome de las magnitudes de todo: de distancias, de edificios, de gentes en la calle... Las siguientes veces (dos, para ser exactos) han sido mucho más tarde, hace relativamente poco (el año pasado y hace 4 años). La de hace 4 años fue uno de esos viajes express que no te dejan ver nada del sitio al que vas: Salí de mi casa temprano para ir en coche a Sevilla y pillar uno de los primeros AVE de la mañana para salir hacia Madrid. Llegar a Atocha... y no saber ni por donde salir (vease que íba a trabajar, con un compañero de trabajo y cargados de equipo). Pillar un taxi que nos llevase a la sede de nuestro cliente (por Nuevos Ministerios). Hacer el trabajo en cuestión, y volvernos en uno de los últimos AVE de vuelta a Sevilla. Con un viaje de a la estación de lo más estresante, en un taxi de conductor suicida... Menos mal que en Atocha me esperaba mi amiga P., con la que pude tomar un cafelito con cierta tranquilidad allí mientras esperábamos para entrar en el tren. En la segunda vez iba con algo más de tiempo, a una reunión que se celebraba relativamente temprano por la mañana, por lo que no era factible ir por la mañana a Madrid. La reunión era por Carabanchel, pero el hotel estaba frente a Atocha, lo que nos permitía dejar el equipaje allí hasta recogerlo para irnos en el AVE, a pesar de que el hotel no era ninguna maravilla. Vi algo más de Madrid, vi algo de Madrid por la noche, pero no me gustó mucho lo que vi... no sé si era el cansancio del viaje o que, pero no me sentí cómodo allí. A la vuelta, de nuevo, quedé con P para tomar un café, y que me presentase al novio (un chaval muy agradable a todo esto) Ahora surge, por algunas vías del todo dispares, el ir de nuevo a Madrid, en otro plan completamente diferente... a verlo, y disfrutar de Madrid y la compañía... iré?
Mientras se dilucida la cuestión os pongo la canción que sonaba en el coche cuando aparqué... otro de Cádiz-Cádiz que fue a Madrid...
Llevo todo el día con esta canción clavada entre neurona y neurona (si, entre las dos). Yo creía que era de Andrea Corr y de Ville Valo (cantante de HIM)... y resulta que no es de ninguno de los dos, y de los dos a la vez... Vamos que era una canción originaria de Nancy Sinatra y otro cantante, y hay dos versiones actuales de la canción. Una de Andrea Corr y Bono (el de U2, no el presidente del Congreso...), y la otra de Ville Valo y de Natalia Avelon, una actriz alemana, para la banda sonora de una película. Y la verdad es que, sorprendentemente, me gusta más la segunda versión. Opinad por vosotros mismos
La de Andrea Corr y Bono
Y la de Ville Valo y Natalia Avelon
Por cierto... estarán todos hablando del tinto de verano????
Alter mira la vida desde su particular punto de vista, extrañándole lo que para casi todos es normal, y dando por hecho lo que casi nadie... pero qué quiere que le diga, "España y yo, señora ¡somos así!"